(05/02/2010) Gracias a la demanda nacional por la gran variedad de productos plásticos con apariencia metálica, un grupo de empresarios se planteó la idea de diseñar y fabricar una planta (pre-escalamiento) de recubrimientos metálicos sobre piezas plásticas de Acrilonitrilo Butadieno Estireno (ABS), y satisfacer así al mercado venezolano en este renglón, contribuyendo en el tema de la sustitución de importaciones y elevando las capacidades productivas de manufacturación local.
Ante esta iniciativa el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (MCTI), respaldó el proyecto que condujo a un equipo de profesionales en desarrollar la llamada técnica de pre–escalamiento industrial de recubrimientos metálicos aplicada sobre plástico ABS, mediante procesos químico-electrolíticos.
Así lo informaron los ingenieros Aldri Franco y Luis León, quienes desde la empresa Coating Technologies C.A., fueron los responsables de la investigación financiada por el Fonacit para llevar a cabo esta novedad, a través de la creación del señalado prototipo.
“Ofrecimos la posibilidad de dar valor agregado a piezas plásticas fabricadas en el país. Sustituir importaciones en ese mismo renglón, cumpliendo con la calidad requerida según las normas ASTM, la cual ha sido avalada por los principales demandantes del servicio”, aseveró Aldri Franco.
Productos como griferías de uso masivo, piezas automotrices (Manillas, insignias, platinas, etc.), juguetes, utensilios para el hogar, electrodomésticos, entre otros, forman parte de la gran gama de artículos que pueden ser mejorados mediante la aplicación de la técnica de recubrimiento metálico.
Para lograr el objetivo inicial, los emprendedores a través de algunas pruebas, pudieron demostrar que en Venezuela si es posible construir una planta para este tipo de recubrimientos con un 70% de tecnología criolla y 100% con mano de obra nacional, alcanzando así recubrir piezas plásticas ABS con la calidad requerida por los entes demandantes y con procedimientos de características internacionales.
En definitiva el desarrollo de esta técnica en el país forma parte de las políticas propuestas por el Ejecutivo Nacional en cuanto a la sustitución de importaciones, ofreciendo así valor agregado a productos venezolanos.
Sin duda, esta iniciativa potenciará las posibilidades de la industria para crear piezas innovadoras y abaratar sus costos de fabricación; además, puede generar nuevos puestos de trabajo, y con ello la preparación y adiestramiento de venezolanos y venezolanas en un área hasta ahora desconocida en el ámbito científico del país.
Danissa Rangel/Prensa Fonacit