(26/02/2010).- El becario o el investigador es un misionero del pueblo, es quien recibe el dinero de los venezolanos para que pueda sistematizar, generar y dar acceso al conocimiento, y en consecuencia devolvérselo o socializarlo con el pueblo una vez adquirido, coincidieron en este concepto el presidente del Fondo Nacional de la Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), Ricardo Molina y el viceministro de Desarrollo Científico y Tecnológico, Jorge Arreaza.
Tal paradigma se reflexionó este viernes 26 de febrero de 2010 en la sede del Piso 22 de la Torre Ministerial que alberga al Fonacit durante el I Encuentro que sostuvieron Molina y Arreaza con los servidores públicos del ente adscrito al Ministerio de Ciencia y Tecnología e Industrias Intermedias.
En este sentido, esbozó un nuevo término para los investigadores: adjudicatarios, el cual sustituye el errado concepto de beneficiario, y que invita a renovar la visión de los científicos e investigadores.
“Puede ser sencillo y rápido cambiar el paradigma de que el beneficiario es quien recibe el financiamiento”, los investigadores deben considerarse adjudicatarios lo que implica “otorgar el dinero con una responsabilidad amarrada al compromiso social”, dijo Molina.
La idea es que los científicos y tecnólogos nacionales entiendan que el Estado los está apoyando no para satisfacer su ego personal sino que es una guía, una herramienta para dirigirse a los verdaderos beneficiarios, quienes van a resolver las necesidades con los conocimientos adquiridos en la investigación.
Con el objetivo de ahondar en este paradigma, el cual debe reimpulsarse en el Fonacit, explicó los estilos científicos y tecnológicos existentes en el mundo que demuestran hacia dónde debe ir el Fonacit.
“El estilo científico y tecnológico socialista es lo que buscamos con la construcción del socialismo y el fortalecimiento de nuestra soberanía”, destacó Molina.
El estilo científico que el Fonacit debe reimpulsar es el tercero y el último: Socialismo, en el cual el capital inicial está orientado prioritariamente a la tecnología social, el plan de producción se orienta al desarrollo de ciencia y tecnología socialmente pertinentes y al manejo de la información eficiente y constante.
Agregó que en este estilo científico la tecnología física se equipara con la tecnología social, el enfoque sistémico de los problemas, tecnología física con aporte endógeno importante, reconoce la subjetividad como esencial, relaciones de producción de bajo costo, centradas en la participación protagónica de la mayoría, fortaleciendo la tecnología social y la soberanía.
Explicó Molina, quien asumió la presidencia del Fonacit desde el 17 de febrero del año en curso, que el mencionado estilo socialista “valoriza la ciencia y la tecnología como instrumento para el mejoramiento de la calidad de vida de todos y todas”, la participación diversa y el ocio creativo.
Ricardo Molina Peñaloza es ingeniero forestal egresado de la Universidad de Los Andes (ULA), es especialista en asentamiento humano y maestro en construcción con madera. Lo avala una amplia trayectoria en el área de desarrollo tecnológico, y desde hace 18 años aproximadamente labora en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV). En la actualidad cursa un doctorado en Ciencias Gerenciales.
Prensa Fonacit / Romina García